MH- 2009- Derechos Reservados.
Con la dulzura y la claridad de tu espacio,
en tu mundo a oscuras, no te veo
pero algunas veces te siento,
No sé cuánto me quieres,
pues solo se, desde el primer día
que te llevo en mi ser, estas en el
y vivirás por siempre.
Eres mi segunda vez,
Pero te quiero tanto como si fueras
la primavera en mi jardín
o su fruto envuelto en pétalos sublimes.
En las entrañas dichosas de tu madre
te admiro, te quiero y te espero
desde hoy para mañana y por siempre.
Te siento con la tranquilidad de tu inocencia
o con la quietud impaciente que muestras
cual flor que en primavera ofrece la ternura
y en otoño me regala su hermosura.
Te espero, no tardes, me impaciento..
tu llegada será través el ultimo de mis logros,
Con el favor divino de Dios,
y la segunda de mis bendiciones
MH- Julio 2002- Derechos Reservados.